miércoles, 13 de julio de 2016

LEYENDAS DE TUMBES

El Hualtaco Mocho

Por el año de 1902 Don Ricardo que así se llamaba el personaje de esta historia continuamente viajaba de Tumbes a la palizada hoy Puerto Pizarro, a caballo a fin de despachar los buques que llegaban a la rada.

En medio del camino se encontraba un Hualtaco que por tener la parte superior medio quemada se le conocía con el nombre de “Hualtaco Mocho” y según la tradición allí aparecía un sujeto que hablaba con el ocasional viajero que por allí pasase en un idioma nativo.

 En una de esas idas y venidas Don Ricardo observó desde lejos que en la base del Hualtaco Mocho existían brasas candentes y al acercarse un sujeto le habló en un idioma para el desconocido, nuestro personaje picando espuelas galopó hasta llegar a su casa donde relato lo ocurrido.

Cuentan que allí hay un tapado que hasta ahora permanece oculto.

Leyenda de la Laguna de Salitrillo

“De aquella laguna, cercana al caserío de Pocitos, salía un personaje vestido de blanco que ofrecía ayuda a todo quien se la solicitaba, pero a condición de que la persona favorecida estampara en un cuaderno su nombre escrito con su propia sangre.

Esta condición la cumplían todos los vecinos sin reparo, más hubo un poblador apellidado Cavero, muy conocido por su valentía e intrepidez, que después de recibir la ayuda, se negó rotundamente a firmar el diabólico cuaderno y al poco tiempo el fornido hombre cayó enfermo, falleciendo a consecuencia del castigo del personaje de la laguna.

 Posteriormente, se cuenta que muchas personas conocedoras de estas apariciones diabólicas, optaron por excavar la laguna, presumiendo el hallazgo de un rico tesoro. Pero el esfuerzo fue vano. Se asegura que tal tesoro se hundía más, a medida que se cavaba, terminando al fondo por la ambición desmedida de quiénes lo buscaban”.

La leyenda de la muñeca llorona

La Quebrada del Nieto, situada entre el barrio de Pampa Grande y la Loma del Zorro, siempre ha sido objeto de conversaciones entre los vecinos del lugar, sobre apariciones, asaltos y sobre todo de brujerías.

Nadie podía pasar por allí a la hora cero, porque seguro que le salía al encuentro una “chancha bruja”, o “el diablo lo silbaba” o veía a la “lechuza”, que conversaba sobre los techos de paja de los asustados vecinos.

Pero volvamos a nuestro tema. Se trata que al centro de la quebrada (por donde pasa la carretera a San Juan), a eso de las doce de la noche, ya se encontraba tendida una enorme muñeca de trapo, y todo quien lograra transitar por aquel lugar a la hora cero, se tropezaba con la muñeca que, al ser tocada, lloraba como una niña,quedando el pobre mortal hecho un costal de nervios deshechos. 

Los abuelos muy versados en relatos de brujerías, dicen que era una bruja que había desobedecido al demonio y condenada a vivir en ese estado por mucho tiempo. Los cierto es que todos los que sufrieron el susto de la muñeca llorona, cuentan que debían darle de puntapiés para que los dejara pasar. Al poco tiempo murió una anciana que vivía nada menos que cerca a la “Quebrada del Nieto” y quienes lograron verla, dicen que tenía la cabeza amarrada. Llegaron a la conclusión de que era la “muñeca llorona”.

Desde ese momento no volvió a fastidiar a los inocentes trasnochadores y todos cantaron la copla siguiente:

Qué bonito corre el agua por debajo de las almendras, así corriera mi amor si no hubieran malas lenguas.


Leyenda del Ceibo del Diablo

Cerca del Caserío de Uña de Gato, se encuentra un hermoso y frondoso ceibo (planta muy típica de la región) que se le conoce con el nombre de Ceibo del diablo, debido a que en dicho lugar y a las doce de la noche aparece un personaje endemoniado que se lleva al infierno a toda persona que se encuentra vagando por tal sitio.

Se afirma que son muchas las personas que han sido víctimas de este maleficio y la credulidad popular es tan arraigada que mucha gente antes de pasar por este sitio, se santigua con todo respeto y recogimiento.

No hay comentarios:

Publicar un comentario